15 razones para mudarse a Andorra en 2026
Fiscalidad, residencia, patrimonio, calidad de vida: lo que realmente ofrece el Principado
Datos verificados en 2026: Todas las cifras de este artículo proceden de la legislación andorrana vigente: Ley 5/2014 (IRPF), Ley 9/2012 (inmigración) y Decreto 407/2025 (residencia sin actividad). Tipo del IRPF: 10 % (art. 43 de la Ley 5/2014). Inversión en residencia pasiva: 1 000 000 € (reducible a 400 000 € a través del Fondo de Vivienda). Depósito en la AFA: 50 000 €.
Andorra no es un paraíso fiscal. Es un Estado soberano de 77 000 habitantes, miembro del FMI desde 2020, que cumple con las normas de la OCDE, el CRS y la FATCA, y que cuenta con un convenio fiscal con Francia desde 2022 y con España desde 2015. Lo que ofrece el Principado es un régimen fiscal estructuralmente bajo, permanente y jurídicamente sólido, a tres horas de Barcelona. En 2026, con la supresión del NHR portugués y el fin de la seguridad fiscal en Dubái, Andorra se perfila como el destino más adecuado para los grandes patrimonios, los directivos y las familias que deseen estructurar su situación a largo plazo.
Aquí tienes 15 razones concretas, contrastadas y documentadas para dar el paso.
Tu perfil merece un análisis personalizado
Empresario, inversor, jubilado, familia con patrimonio internacional: cada situación es diferente. Nuestros expertos analizan su caso antes de dar ningún paso.
Concertar una cita con un experto de EngageCero IFI · cero impuestos de sucesiones
. Esperanza de vida: 84,1 años
, CASS — cobertura sanitaria
Cero costes de mantenimiento
Por qué 2026 es un año decisivo para la expatriación
El panorama de la expatriación con fiscalidad reducida ha cambiado radicalmente entre 2023 y 2025. Portugal ha suprimido su régimen NHR a partir del 31 de marzo de 2025; su sucesor, el IFICI, está reservado exclusivamente a perfiles cualificados en investigación e innovación, lo que excluye de facto a jubilados, inversores y a la mayoría de los empresarios. Dubái introdujo un impuesto de sociedades del 9 % en junio de 2023, lo que ha eliminado la mayor parte de su diferencia con los destinos europeos, mientras que los costes de mantenimiento en las zonas francas oscilan entre 60 000 y 100 000 € al año. Mónaco sigue siendo inaccesible para la casi totalidad de los ciudadanos franceses debido al convenio de 1963.
En este contexto, Andorra ya no es una alternativa más entre otras: se ha convertido, para la mayoría de los perfiles patrimoniales, en el destino más adecuado disponible en Europa. Fiscalidad permanente, convenio franco-andorrano plenamente operativo, presencia mínima de 90 días al año para la residencia pasiva, coste de sustancia nulo, IFI nulo, derechos de sucesión nulos. A continuación, en 15 puntos, explicamos lo que esto significa en la práctica.
| Criterio | ★ Andorra | Portugal (IFICI) | Dubái |
|---|---|---|---|
| IR para personas físicas | 0–10 % | 20 % fijo (IFICI) / ≤ 48 % (otros) | 0 % |
| Impuesto sobre sociedades | 10 % | 21 % | 9 % |
| IFI / patrimonio | Ninguno | Ninguno | Ninguno |
| Impuesto de sucesiones | Ninguna (línea directa) | 10 % del impuesto sobre la renta de los bienes inmuebles de PT | Muy limitados |
| Asistencia mínima | 90 días al año (residencia pasiva) | 183 días al año | Visado / actividad |
| Convenio con Francia | Sí — 2022 | Sí | Ninguna |
| Duración del régimen | Permanente | 10 años como máximo (IFICI) | Inestable desde 2023 |
| Coste anual de la materia prima | Mínimo | Moderado | 60–100 k€ al año |
Las 15 razones concretas para elegir Andorra en 2026
Un IRPF con un tipo máximo del 10 % — permanente
El impuesto sobre la renta andorrano (IRPF) se establece, en virtud del artículo 43 de la Ley 5/2014, en un tipo único del 10 %. La base exenta personal asciende a 24 000 € (art. 35), que se eleva a 30 000 € en caso de incapacidad. Los ingresos del trabajo se benefician de una bonificación adicional del 50 % de la cuota, con un límite máximo de 800 €. Este tipo impositivo no es un régimen temporal, sino que constituye el régimen fiscal permanente del Principado.
Cero impuestos sobre el patrimonio
En Andorra no existe ningún equivalente al IFI francés. Un patrimonio de 5, 10 o 50 millones de euros no está sujeto a ningún impuesto anual sobre el patrimonio, independientemente de su composición —inmuebles andorranos, participaciones sociales, inversiones financieras—. Para las personas con un determinado nivel de patrimonio que se marchan de Francia, el ahorro anual suele ser más significativo que el que se obtiene en el IRPF.
Exención total del impuesto de sucesiones en línea directa
Andorra no aplica ningún impuesto de sucesiones entre ascendientes y descendientes directos. En el caso de un patrimonio transmitido a los hijos, el ahorro respecto a la legislación francesa —donde el tipo impositivo alcanza el 45 % a partir de 1,8 millones de euros por hijo— puede suponer varios millones de euros a lo largo de una generación. Se trata de una de las herramientas de planificación patrimonial más potentes disponibles en Europa.
Cero impuestos sobre las plusvalías de valores mobiliarios
Las plusvalías derivadas de la venta de valores, participaciones en fondos, criptoactivos o cualquier instrumento financiero no están sujetas a ningún impuesto en Andorra. En Francia, se aplica un impuesto fijo del 30 % sobre la totalidad de la plusvalía. Para un inversor que venda una cartera o participaciones en una startup, Andorra supone un ahorro directo e inmediato, siempre que tenga su residencia fiscal efectiva en el momento de la venta.
Un IS del 10 % sin costes sustanciales
El impuesto de sociedades andorrano tiene un tipo máximo del 10 %. A diferencia de las zonas francas de Dubái, que exigen entre 60 y 100 000 € de gastos anuales para demostrar una sustancia económica real, una sociedad andorrana no impone ningún requisito de sustancia artificial. El impuesto de sociedades del 10 % se aplica a una actividad realmente ejercida desde el territorio, lo que constituye precisamente la condición para una residencia fiscal sólida.
El convenio franco-andorrano de 2022
Desde 2022, la residencia fiscal andorrana goza de pleno reconocimiento por parte de la administración tributaria francesa. Este es el aspecto más decisivo para cualquier ciudadano francés: el convenio define con precisión los criterios de residencia, las modalidades de tributación de las rentas de origen francés y evita cualquier doble imposición. Andorra es hoy en día el único destino que combina una fiscalidad baja con una seguridad jurídica total para los franceses.
90 días de presencia al año — residencia pasiva
La residencia pasiva andorrana solo exige una presencia mínima de 90 días al año en el territorio (Ley 9/2012). Mónaco exige 183 días, al igual que Portugal. Para las personas activas, los viajeros frecuentes o quienes mantienen intereses profesionales en el extranjero, esta flexibilidad es única en Europa entre las jurisdicciones con un régimen fiscal comparable. Permite establecer una residencia fiscal sólida sin limitar el ritmo de vida.
Una inversión que genera rentabilidad
La inversión obligatoria para una vivienda pasiva se fija en 1 000 000 € —reducible a 400 000 € si la inversión se realiza a través del Fondo de Vivienda (Ley 9/2012, art. 96). En el caso de la vía inmobiliaria directa, cada inmueble adquirido debe superar los 800 000 €. A diferencia de un impuesto o de un gasto fijo, esta inversión genera una rentabilidad: en forma de alquiler, plusvalía o dividendos. El umbral de entrada es elevado, pero se trata de una inversión, no de un gasto.
Un IGI del 4,5 %: el más bajo de Europa después de Mónaco
El IGI (Impuesto General Indirecto), el equivalente andorrano del IVA, se ha fijado en un 4,5 %. Es más de cuatro veces inferior al tipo francés del 20 %. Esta diferencia repercute en el conjunto de los gastos corrientes —alimentación, servicios profesionales, obras, vehículos— y refuerza estructuralmente el poder adquisitivo real de los residentes. El combustible andorrano también se encuentra entre los menos gravados de Europa.
Estabilidad normativa a largo plazo
Andorra no ha sufrido ninguna reforma fiscal desestabilizadora desde la introducción del IRPF en 2014 y del IS en 2011. El principado no sufre presiones políticas internas para aumentar su presión fiscal: con 77 000 habitantes y un modelo económico basado en el atractivo residencial y comercial, la estabilidad del marco fiscal es una cuestión de interés estatal. Esto difiere estructuralmente de Portugal (dos reformas importantes en dos años) o de Dubái (impuesto de sociedades introducido en pocos meses).
Cumplimiento de las normas de la OCDE, CRS y FATCA
Andorra es miembro del Foro Mundial sobre Transparencia Fiscal, signataria del intercambio automático de información (CRS) y cumple con la normativa FATCA. La residencia andorrana no es la de un paraíso fiscal opaco, sino la de un Estado cooperativo cuyo régimen fiscal con bajos impuestos es perfectamente legal y está debidamente documentado. Los bancos andorranos (Creand, Andbank, MoraBanc) son entidades sólidas y reconocidas por los organismos reguladores internacionales.
Seguridad y calidad de vida excepcionales
Andorra ocupa el segundo puesto en la clasificación de los países más seguros del mundo según Numbeo en 2026. La tasa de delincuencia violenta es prácticamente nula. La esperanza de vida alcanza los 84,1 años. El 90 % del territorio es montañoso, con acceso inmediato a estaciones de esquí (Grandvalira, Vallnord) y a más de 800 km de senderos. Para las familias que optan por establecerse de forma permanente, se trata de un entorno de vida que va mucho más allá de la mera dimensión fiscal.
Un sistema educativo público, gratuito y trilingüe
Andorra cuenta con tres sistemas educativos públicos y gratuitos que coexisten en un territorio de 468 km²: el francés (alineado con los programas del Ministerio de Educación francés), el español y el andorrano (en catalán). Los niños escolarizados en Andorra se desarrollan de forma natural en un entorno cuatrilingüe (francés, español, catalán e inglés). Para las familias francesas, la continuidad pedagógica es inmediata, sin interrupciones en la trayectoria educativa ni costes adicionales.
La CASS: cobertura social con portabilidad en Francia y España
La Caixa Andorrana de Seguridad Social (CASS) da cobertura a todos los residentes. Las cotizaciones son moderadas (aproximadamente un 6 % a cargo del trabajador y un 12 % a cargo del empresario). Un convenio sanitario que vincula a Andorra con Francia, España y Portugal permite a los residentes recibir asistencia sanitaria en estos tres países sin dejar de estar afiliados al régimen andorrano. El Hospital Nacional de Meritxell ofrece una completa infraestructura médica in situ.
100 % de propiedad extranjera en las empresas andorranas
Desde la reforma de 2012, los extranjeros pueden poseer el 100 % del capital de una sociedad andorrana, sin necesidad de contar con un socio local. El impuesto sobre sociedades del 10 % se aplica independientemente de la nacionalidad de los accionistas. Para un empresario internacional que desee crear una estructura operativa o un holding en Andorra sin renunciar a su residencia pasiva, esta libertad supone una ventaja estructural que no tiene equivalente en destinos comparables.
¿Qué perfil se ajusta a tu situación?
Las 15 razones anteriores no se aplican de forma uniforme a todos los perfiles. A continuación se explica cómo se traducen en función de las situaciones más habituales con las que se encuentra Engage.
Inversor y rentista patrimonial
Razones 1, 2, 3, 4, 7, 10. Sin IFI, sin impuestos de sucesiones, sin plusvalías mobiliarias, 90 días al año, fiscalidad permanente. El perfil que mejor se adapta a las ventajas de Andorra.
Empresario y directivo en activo
Motivos 1, 5, 6, 11 y 15. IRPF ≤ 10 %, IS del 10 % sin fundamento, convenio franco-andorrano, se permite el 100 % de capital extranjero. La alternativa directa a las zonas francas de los Emiratos.
Jubilados y patrimonio inmobiliario
Razones 1, 2, 3, 9, 12, 13, 14. Sin IFI, sin impuestos de sucesión, menor coste de vida, máxima seguridad, CASS transferible, educación trilingüe para los nietos.
Familia internacional
Razones 12, 13 y 14. Seguridad, educación trilingüe gratuita, CASS con portabilidad, estilo de vida alpino. Andorra es el destino más adecuado para una instalación familiar duradera con un coste de vida razonable.
Nómada digital y profesional autónomo
Motivos 7, 1, 5 y 15. La residencia pasiva de 90 días al año permite combinar la movilidad internacional con una residencia fiscal sólida. La actividad ejercida fuera de Andorra sigue siendo compatible con la residencia pasiva bajo determinadas condiciones.
Perfil de transmisión patrimonial
Razonamientos 3, 2, 4 y 6. La ausencia de impuestos de sucesiones y donaciones en línea directa, junto con el convenio franco-andorrano, permite estructurar una transmisión a lo largo de dos generaciones con una eficiencia fiscal sin igual en Europa.
Andorra contra Francia: la comparación fiscal en cifras
Las 15 razones anteriores merecen traducirse a euros. A continuación se muestra lo que suponen, en la práctica, las diferencias fiscales entre Andorra y Francia para dos perfiles típicos: un directivo con ingresos mixtos y un inversor patrimonial.
| Impuestos | ★ Andorra | Francia | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Tipo máximo del IR | 10 % | 45 % | −35 puntos |
| Personal mínimo exento | 24 000 € | 10 777 € (TMI 0 %) | +13 223 € |
| IVA / IGI estándar | 4,5 % | 20 % | −15,5 puntos |
| IS estándar | 10 % | 25 % | −15 puntos |
| IFI / Impuesto sobre el patrimonio | 0 % | del 0,5 % al 1,5 % | Ahorro total |
| Impuesto de sucesiones (línea directa) | 0 % | del 5 % al 45 % | Ahorro total |
| Ganancias de capital en valores | 0 % | 30 % (impuesto fijo) | −30 puntos |
| Dividendos (de origen andorrano) | Exentos (art. 5.j de la Ley 5/2014) | 30 % (impuesto fijo) | Ahorro total |
Con unos ingresos anuales de 300 000 €, la diferencia en el IRPF entre Andorra (≈ 27 600 € tras aplicar el mínimo) y Francia (≈ 100 000 € según la escala progresiva, incluidas las cotizaciones sociales) supera los 70 000 € al año. Si se tienen en cuenta los ahorros en el IFI para un patrimonio de 5 millones de euros, el ahorro anual total puede alcanzar entre 100 000 y 150 000 € —lo que equivale al coste de una bonita vivienda en el territorio—.
Nathalie, 47 años — Directora de un holding familiar, antigua residente en Bélgica
Nathalie gestiona desde Bruselas un holding familiar que tiene participaciones en tres sociedades operativas: dos en Francia y una en los Países Bajos. Su patrimonio total supera los 8 millones de euros. En 2023, se da cuenta de que Bélgica, a pesar de no tener el IFI, aplica una retención a cuenta del 30 % sobre sus dividendos y una tributación progresiva sobre sus ingresos por actividad superior al 38 %. A sus 47 años, con dos hijos en edad escolar, empieza a plantearse una reestructuración.
Engage analiza su situación desde tres perspectivas: fiscalidad inmediata (IRPF e impuestos sobre los dividendos), planificación sucesoria (transmisión a los hijos en un plazo de 15 años) y compatibilidad de la residencia pasiva andorrana con su ritmo de desplazamientos —Bruselas, París, Ámsterdam—. Conclusión: la residencia pasiva de 90 días al año es compatible con su agenda. El holding puede reestructurarse con una sociedad andorrana como sociedad matriz, que perciba los dividendos de las filiales sin tributación en Andorra bajo determinadas condiciones.
Nathalie invierte 1 000 000 € en un inmueble en Escaldes-Engordany, deposita 50 000 € en la AFA y obtiene su permiso de residencia en 11 meses. Sus hijos se matriculan en la rama francesa del colegio andorrano. Su tipo impositivo efectivo global pasa del 38 % a menos del 12 %. La futura transmisión de su patrimonio a sus hijos estará exenta de cualquier impuesto de sucesiones.
«Lo que encontré en Andorra no fue un tipo impositivo más bajo. Fue la certeza de que las normas seguirían siendo las mismas dentro de veinte años. Eso era lo que faltaba en todos los demás sitios».
Los 6 pasos para instalarse con éxito en Andorra
Análisis de la situación y elección de la forma jurídica
Antes de dar ningún paso, hay que analizar la situación fiscal actual: país de residencia, estructuras societarias, naturaleza de los ingresos, vínculos familiares y patrimonio inmobiliario. Hay que elegir entre la residencia pasiva (90 días al año), la residencia activa con actividad local (183 días al año) o la residencia por proyección internacional (90 días al año, con el 85 % de los ingresos fuera de Andorra). Esta elección condiciona todas las etapas posteriores.
Estructuración patrimonial y societaria
Definir la estructura óptima: sociedad matriz andorrana, sociedad limitada operativa, mantenimiento parcial de estructuras extranjeras. Adaptar los flujos de dividendos y la gobernanza al nuevo régimen fiscal. Prever los convenios fiscales aplicables entre Andorra y los países de origen de los ingresos.
Adquisición de inmuebles o inversión en Andorra
Identificar el bien o el instrumento de inversión: inmuebles (más de 800 000 € por unidad), participaciones en sociedades andorranas, fondos de inversión de derecho andorrano o Fondos de Vivienda (umbral reducido a 400 000 €). La inversión debe realizarse en los seis meses siguientes a la solicitud de residencia; conviene iniciar la búsqueda de inmuebles ya desde la fase de auditoría.
Apertura de una cuenta bancaria y depósito en la AFA
Abrir una cuenta en un banco andorrano (Creand, Andbank, MoraBanc). Preparar un expediente completo y documentado sobre el origen de los fondos. Realizar el depósito obligatorio de 50 000 € ante la Autoridad Financiera Andorrana (AFA); este depósito se devuelve en caso de no renovación, una vez deducidas las tasas de la AFA.
Presentación del expediente ante el Servicio de Inmigración
Preparación del expediente: antecedentes penales, justificantes de recursos (54 911,88 € al año para el titular principal, 18 303,96 € al año por cada persona a su cargo), prueba de inversión, certificado de vivienda. Presentación ante el Servei d'Immigració d'Andorra. Plazo de tramitación: de 2 a 4 meses.
Residencia fiscal efectiva y cese de la residencia de origen
Obtención del NIA (Número de Identificación Administrativa). Extinción de la residencia fiscal en el país de origen según los procedimientos aplicables. Declaración del primer ejercicio del IRPF andorrano. Duración total del proceso: de 9 a 18 meses; es imprescindible planificarlo con antelación para evitar cualquier periodo de doble residencia fiscal no previsto.
Errores que hay que evitar
Error n.º 1: confundir la residencia formal con la residencia fiscal efectiva
No basta con obtener un permiso de residencia andorrano. La residencia fiscal exige una presencia efectiva de al menos 90 días al año, un domicilio permanente en Andorra y un centro de intereses vitales transferible. Las administraciones fiscales francesa y española controlan activamente estos criterios desde 2022. Un expediente mal documentado puede dar lugar a una recalificación retroactiva.
Error n.º 2: subestimar la preparación del expediente de origen de los fondos
Los bancos andorranos aplican un riguroso proceso de diligencia debida. Una inversión de 1 000 000 € procedente de una estructura extranjera compleja requiere una documentación completa y coherente: historial de los fondos, cadena de titularidad y fiscalidad de origen. Una documentación insuficiente puede retrasar la apertura de la cuenta bancaria varios meses y bloquear todo el proceso de residencia.
Error n.º 3: No prever el cese de la residencia fiscal de origen
La decisión de dejar de ser residente fiscal en Francia o Bélgica no se toma en unas pocas semanas. Hay que prever los plazos administrativos, las declaraciones específicas e incluso un impuesto de salida (para determinados perfiles franceses). Una transición no planificada puede dar lugar a un costoso periodo de doble residencia fiscal. El proceso completo suele durar entre 9 y 18 meses.
Error n.º 4: utilizar la cifra obsoleta de 600 000 €
El umbral de inversión para la residencia pasiva andorrana es de 1 000 000 € (reducible a 400 000 € a través del Fonds d'Habitatge), tal y como establece la Ley 9/2012 modificada. La cifra de 600 000 € está obsoleta y no se corresponde con ninguna disposición vigente. Las previsiones presupuestarias basadas en esta cifra errónea pueden invalidar toda una estrategia.
Error n.º 5: descuidar la planificación sucesoria al establecerse
La residencia andorrana ofrece una oportunidad excepcional para la planificación sucesoria: no se aplican derechos de sucesión en línea directa. Sin embargo, esta oportunidad debe aprovecharse desde el momento de la instalación, mediante una estructuración coherente del patrimonio. Una residencia obtenida sin una planificación patrimonial simultánea suele dejar sin aprovechar parte de las ventajas e incluso generar exposiciones fiscales residuales en los países de origen.
Planificación inversa tipo: desde la decisión hasta la residencia fiscal efectiva
Lo que Andorra no es — y por qué eso importa
Andorra no es un paraíso fiscal. Este término, utilizado por la OCDE para referirse a jurisdicciones no cooperativas con una fiscalidad nula y opaca, no se aplica al Principado. Andorra es un Estado soberano, miembro del Foro Mundial sobre Transparencia Fiscal, que participa en el intercambio automático de información desde 2018 y cumple con los requisitos del CRS y la FATCA. Su régimen fiscal no es una excepción temporal concedida a los residentes extranjeros, sino la normativa general aplicable a los 77 000 habitantes del Principado.
Esta distinción es fundamental por dos razones. En primer lugar, significa que la residencia andorrana goza de solidez jurídica y está reconocida —incluso por la administración francesa desde el convenio de 2022—. En segundo lugar, implica que el riesgo de reforma es estructuralmente bajo: el Principado no tiene ningún interés político ni presupuestario en aumentar su presión fiscal, a diferencia de los Estados que conceden regímenes excepcionales bajo presión electoral o presupuestaria.
Acompañamos a personas procedentes de Francia, Bélgica, Luxemburgo, Asia y —desde el cierre del NHR— a antiguos residentes portugueses. En todos los casos, el proceso comienza con el mismo diagnóstico: comprender la realidad de su situación antes de emprender cualquier paso. Nuestro equipo domina todos los aspectos del proceso de instalación: fiscalidad, inmigración, banca, notaría y planificación sucesoria.
¿Estás listo para dar el paso?
15 razones para elegir Andorra, pero solo una es la que realmente importa: la tuya. Nuestros expertos analizan tu situación, identifican el régimen más adecuado y diseñan contigo un plan de instalación que se mantenga a largo plazo.
Concertar una cita con un experto de EngagePreguntas frecuentes — Expatriación en Andorra 2026
¿Cuál es el tipo exacto del IRPF andorrano en 2026?
El tipo del IRPF es del 10 % (art. 43 de la Ley 5/2014). Se aplica a la base imponible tras deducir la deducción personal exenta de 24 000 € (art. 35 de la Ley 5/2014). Las rentas del trabajo, de la actividad económica o del capital inmobiliario se benefician de una bonificación adicional del 50 % de la cuota, con un límite máximo de 800 €. Los dividendos de origen andorrano están exentos (art. 5.j).
¿Cuál es la inversión necesaria para adquirir una vivienda pasiva en Andorra?
La inversión mínima es de 1 000 000 € en activos andorranos (inmuebles, participaciones en sociedades residentes, instrumentos financieros andorranos, etc.), según el artículo 96 de la Ley 9/2012. Este umbral se puede reducir a 400 000 € si la inversión se realiza a través del Fondo de Vivienda. En el caso de la vía inmobiliaria directa, cada inmueble adquirido debe superar los 800 000 €. También se exige un depósito no reembolsable de 50 000 € ante la AFA (Decreto 407/2025).
¿Cuántos días hay que pasar en Andorra para obtener la residencia pasiva?
La residencia pasiva exige una presencia mínima de 90 días al año en territorio andorrano. Se trata del umbral más bajo de Europa entre los destinos con un régimen fiscal comparable: Mónaco y Portugal exigen 183 días. Esta presencia debe ser real y estar documentada (entradas y salidas, facturas, presencia efectiva) para poder superar una inspección de la administración tributaria del país de origen.
¿Protege realmente a los franceses el convenio franco-andorrano?
Sí. El convenio fiscal de 2022 entre Francia y Andorra define con precisión los criterios de residencia fiscal, las normas de tributación de las rentas de origen francés (dividendos, alquileres, enajenación de valores) y establece mecanismos para eliminar la doble imposición. Está plenamente en vigor desde su entrada en vigor y ha disipado la principal incertidumbre jurídica que pesaba sobre la residencia andorrana de los franceses. Sin embargo, no constituye una garantía frente a una inspección de la administración francesa si la residencia no es efectiva.
¿Se puede seguir ejerciendo una actividad profesional en el extranjero desde la residencia pasiva andorrana?
Sí, con ciertas condiciones. La residencia pasiva está diseñada precisamente para aquellas personas cuya actividad se desarrolla fuera de Andorra. También existe un régimen específico denominado «residencia por proyección internacional», que permite a los profesionales cuyo 85 % de los ingresos se generan fuera del territorio obtener la residencia con 90 días de presencia. Las condiciones exactas dependen de la naturaleza de la actividad y de la estructura utilizada; es imprescindible realizar un análisis caso por caso.
¿Es Andorra un paraíso fiscal?
No. Andorra es un Estado soberano, miembro del Foro Mundial sobre Transparencia Fiscal, que participa en el intercambio automático de información (CRS) desde 2018 y cumple con la normativa FATCA. No figura en las listas negras ni grises de la OCDE ni de la Unión Europea. Su régimen fiscal favorable es el régimen general del principado, aplicable a todos sus residentes, y no un régimen preferencial concedido a los extranjeros. La residencia andorrana goza de reconocimiento internacional y, desde 2022, de reconocimiento explícito por parte de Francia.
¿Cuánto tiempo dura la instalación completa en Andorra?
Entre 9 y 18 meses para una tramitación completa, que incluye la inversión inmobiliaria, la apertura de una cuenta bancaria, la presentación de la solicitud y la obtención del NIA. El plazo de tramitación del expediente por parte del Servei d'Immigració es de entre 2 y 4 meses una vez presentado el expediente completo. La baja del registro de residencia fiscal en el país de origen, que depende de sus propios procedimientos, puede alargar este plazo. Se recomienda encarecidamente planificarlo con una antelación de entre 12 y 18 meses.



