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Trasladarse de Taiwán a Andorra: residencia fiscal, sociedad de cartera y planificación patrimonial 2026 | Engage
Residencia fiscal Expatriación 2026 Sociedad holding andorrana Taiwán

De Taiwán a Andorra: residencia, fiscalidad y estructuración en 2026

Guía completa para ciudadanos taiwaneses: inmigración, fiscalidad, sociedades de cartera y sucesión


Situación en 2026: Las cuotas de residencia pasiva para 2026 se han agotado parcialmente. El umbral de inversión ha aumentado a 1 millón de euros desde enero de 2026 (frente a los 600 000 euros de 2024). Una solicitud presentada hoy aún puede obtener una autorización si se publica un decreto, pero cada mes de espera reduce las posibilidades. Los ciudadanos taiwaneses disfrutan de acceso sin visado para estancias inferiores a 90 días, pero la residencia requiere trámites específicos que deben iniciarse lo antes posible.

Entre los perfiles que se establecen en Andorra, los ciudadanos taiwaneses constituyen una categoría aparte: empresarios del sector tecnológico, directivos de grupos familiares e inversores patrimoniales cuyos activos se reparten entre Taiwán, Hong Kong y Europa. ¿Qué tienen en común? Un tipo impositivo elevado en Taiwán (hasta el 40 % sobre la renta), unos elevados impuestos de sucesiones y la ausencia de un convenio fiscal entre Andorra y Taiwán, una particularidad que merece una atención específica a la hora de estructurar el expediente. Esta guía detalla las condiciones de acceso a la residencia andorrana, las cuestiones fiscales específicas para los ciudadanos taiwaneses y la estrategia patrimonial adecuada para este perfil.

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Activos en Asia, ingresos internacionales, estructuras existentes: cada caso es diferente. Nuestros expertos elaboran junto a usted la estrategia que mejor se adapta a su situación, desde la evaluación inicial hasta la obtención de la residencia.

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Punto de partida Taiwán IR hasta el 40 %
Sucesión hasta el 20 %
★ Destino Andorra IRPF ≤ 10 % · IS 10 %
0 % sucesión · 3 meses/año
Estructura clave Holding andorrano 0 % de dividendos · Artículo 38
Centro patrimonial mundial
Urgente Plazas limitadas Umbral de 1 millón de euros a partir de enero de 2026
Solicitudes que deben presentarse ahora

I. Por qué los ciudadanos taiwaneses miran hacia Andorra

El sistema fiscal taiwanés grava a los residentes con un impuesto sobre la renta progresivo cuyo tipo marginal alcanza el 40 % a partir de los 4,72 millones de TWD anuales (aproximadamente 140 000 €). Los dividendos de las sociedades taiwanesas se incluyen en la base imponible, con una deducción del 8,5 % limitada a 80 000 TWD. En materia de sucesiones, Taiwán aplica una escala progresiva de hasta el 20 %, con una deducción por heredero de 500 000 TWD, muy insuficiente para patrimonios significativos. No existe impuesto sobre el patrimonio (Taiwán abolió el net worth tax en 2000), ni retención en origen sobre los dividendos pagados a sociedades andorranas en un contexto sin convenio.

Este último punto es fundamental para comprender la estructura patrimonial que hay que crear: Andorra y Taiwán no han firmado un convenio de doble imposición. A falta de convenio, los flujos entre una sociedad taiwanesa y un holding andorrano están sujetos a las normas fiscales nacionales de cada país, sin los mecanismos de eliminación de la doble imposición que se encuentran, por ejemplo, en el convenio franco-andorrano de 2022 o en el convenio andorrano-español. Esto impone una estructuración especialmente rigurosa para evitar cualquier fricción fiscal en el reparto de dividendos.

El diferencial fiscal acumulado

Para un empresario taiwanés con unos ingresos anuales de 500 000 €, la diferencia entre la residencia en Taiwán y la residencia en Andorra es evidente: en Taiwán, el IRPF sobre este nivel de ingresos supera el 40 % en el tramo más alto, lo que supone potencialmente entre 150 000 y 180 000 € de impuestos, dependiendo de la composición de los ingresos. En Andorra, el IRPF tiene un límite máximo del 10 % en el tramo que supera los 40 000 € —con una exención total sobre los primeros 24 000 € y un tipo intermedio del 5 % entre 24 000 y 40 000 €—. Sobre esos mismos ingresos, la carga fiscal andorrana tiene un límite máximo de unos 46 000 €. El ahorro anual supera los 100 000 €, sin contar siquiera las ventajas en materia de plusvalías y transmisión.

Criterio fiscal Taiwán ★ Andorra
IR para personas físicas Progresivo hasta el 40 % 0 % (0–24 000 €) · 5 % (24 000–40 000 €) · 10 % a partir de ahí
Impuesto sobre sociedades 20 % estándar 10 %
Dividendos recibidos por la sociedad matriz Incluidos en los ingresos (hasta un 40 %) 0 % (socio residente fiscal en Andorra)
Impuesto sobre el patrimonio 0 % (suprimido en 2000) 0 %
Impuesto de sucesiones 0 a 20 % (progresivo) 0 % en línea directa
Impuestos sobre donaciones 0 a 20 % (progresivo) 0 %
Ganancias de capital en valores (holding puro) IS de Taiwán 20 % 0 % (artículo 38 — sociedad de cartera pura)
IVA / Fiscalidad indirecta 5 % (IVA de Taiwán) 4,5 % (IGI)
Convenio fiscal bilateral Ninguna con Andorra Ninguna con Taiwán — hay que abordarlo desde un punto de vista estructural
Se requiere una asistencia mínima Residencia taiwanesa 3 meses al año (residencia pasiva)

Datos fiscales de Taiwán basados en la tabla de 2025. Datos de Andorra actualizados en mayo de 2026. La estructuración sin convenio requiere un análisis individualizado.


II. Obtener la residencia en Andorra: opciones disponibles para un ciudadano taiwanés

Los ciudadanos taiwaneses tienen acceso a los mismos regímenes de residencia que el resto de ciudadanos no andorranos. La distinción entre residencia administrativa y residencia fiscal es fundamental: obtener la autorización para residir en Andorra no basta para convertirse en residente fiscal. Ambos regímenes deben constituirse de forma independiente y acumulativa.

La vivienda pasiva: la opción recomendada

La residencia pasiva está dirigida a personas que no ejercen ninguna actividad profesional en el territorio andorrano. Es el régimen natural para inversores, rentistas, directivos de empresas extranjeras y familias con patrimonio. Exige una presencia mínima de tres meses al año en Andorra, lo que supone el requisito de presencia más bajo de Europa para un régimen de residencia fiscal comparable.

Requisitos para la vivienda pasiva en 2026:

  • Inversión de 1 000 000 € en Andorra (umbral aumentado desde enero de 2026)
  • Depósito no reembolsable de 50 000 € en la AFA (Autoridad Financiera Andorrana), más 12 000 € por cada persona a cargo
  • Justificante de ingresos suficientes para mantenerse sin ejercer ninguna actividad en Andorra
  • Seguro médico privado contratado a través de un corredor andorrano
  • No tener antecedentes penales en ninguno de los países en los que haya residido durante los últimos cinco años
  • Visita médica en territorio andorrano

La inversión de un millón de euros debe realizarse en un plazo de seis meses tras la obtención del permiso de residencia. Las formas de inversión aceptadas incluyen la aportación de valores a un holding andorrano, la adquisición de un inmueble, la suscripción de un seguro de vida en un banco andorrano o la inversión en productos financieros emitidos por entidades andorranas. Para los ciudadanos taiwaneses cuyo patrimonio se compone principalmente de títulos de sociedades, la aportación a un holding andorrano suele ser la solución más eficaz, ya que cumple simultáneamente con la obligación de inversión y constituye el vehículo fiscal central de la operación.

La residencia con proyección internacional: una alternativa para los ejecutivos en activo

Este régimen está destinado a las personas que dirigen o poseen al menos el 15 % de una o varias sociedades establecidas fuera de Andorra. Para un ciudadano taiwanés que mantenga la dirección operativa de un grupo en Taiwán, Hong Kong o Singapur, se trata de una opción especialmente adecuada. La obligación de presencia es idéntica a la de la residencia pasiva (tres meses al año), pero este estatus permite ejercer una actividad profesional desde Andorra en relación con las sociedades que se poseen en el extranjero. El umbral de inversión sigue siendo similar al de la residencia pasiva.

La residencia activa: algo que conviene evitar en la mayoría de los casos

La residencia activa exige el ejercicio de una actividad comercial efectiva en el territorio andorrano, con un local comercial, un plan de negocio aprobado por el Gobierno y una presencia mínima de seis meses al año. En 2026, el Gobierno andorrano endureció significativamente los criterios de aprobación de los planes de negocio, sin que dichos criterios estuvieran codificados en la ley. El riesgo de denegación es real y conlleva la pérdida de la cuota utilizada. Para los perfiles patrimoniales taiwaneses, este estatus rara vez resulta adecuado.

La presión de las cuotas: la urgencia de 2026

El sistema de residencia andorrano funciona mediante cuotas publicadas por decreto gubernamental, sin un calendario previsible. Las cuotas para 2025 se agotaron ya en noviembre de 2025. Las cuotas de residencia activa para 2026 ya se han agotado. Un decreto de marzo de 2026 abrió unas 170 plazas de residencia pasiva, que se agotaron rápidamente. No hay visibilidad alguna sobre el próximo decreto. Para un ciudadano taiwanés con un proyecto serio, la única estrategia fiable es preparar el expediente antes de la publicación del próximo decreto: un expediente completo puede presentarse en las horas siguientes a la publicación, mientras que uno preparado a toda prisa puede perder la oportunidad.


III. Convertirse en residente fiscal andorrano: lo que esto implica en la práctica

La residencia administrativa (el permiso de residencia) y la residencia fiscal andorrana son dos conceptos distintos regulados por dos ordenamientos jurídicos diferentes. La residencia administrativa se rige por la legislación en materia de inmigración. La residencia fiscal se rige por la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Los dos criterios alternativos para la residencia fiscal en Andorra

Primer criterio: residir al menos seis meses al año en Andorra. La legislación andorrana aplica una interpretación flexible del concepto de «ausencias esporádicas»: los fines de semana pasados fuera de Andorra y las vacaciones de corta duración no suelen contabilizarse. Este criterio es distinto del de la residencia administrativa (tres meses para la residencia pasiva): un residente pasivo administrativo que solo pase tres meses en Andorra sin haber constituido allí su sociedad holding debe justificar su centro de intereses económicos andorrano por otros medios.

Segundo criterio: tener el centro de sus intereses económicos en Andorra. Este criterio puede cumplirse mediante la creación de un holding andorrano al que el ciudadano taiwanés aporte la mayor parte de su patrimonio. A partir de ese momento, a título personal, sus activos principales son participaciones sociales de una sociedad andorrana, y su centro de intereses económicos se traslada al Principado. Este criterio es especialmente relevante para aquellos perfiles cuya presencia física en Andorra sea limitada durante el primer año.

Se recomienda cumplir ambos criterios al mismo tiempo, ya que así se refuerza la solidez de la situación fiscal.

La ausencia de un convenio fiscal entre Taiwán y Andorra: implicaciones prácticas

A falta de un convenio bilateral, los conflictos de residencia fiscal entre Taiwán y Andorra deben resolverse con arreglo al Derecho interno de cada Estado, sin un árbitro convencional. Los criterios andorranos de residencia fiscal se aplican en el territorio andorrano: domicilio permanente, centro de intereses vitales, residencia habitual y, en último lugar, nacionalidad. En el lado taiwanés, el concepto de «registro de familia» (戶籍) desempeña un papel crucial: un ciudadano taiwanés inscrito en el registro de familia taiwanés puede considerarse residente fiscal en Taiwán independientemente de su presencia física en la isla.

Para garantizar la baja del registro de residencia fiscal de Taiwán, deben cumplirse dos condiciones. En primer lugar, la baja del registro civil (遷出戶籍), un trámite administrativo que debe realizarse en el ayuntamiento de Taiwán. En segundo lugar, el establecimiento de una residencia principal documentada en Andorra —vivienda en propiedad o en alquiler, con pruebas de presencia—. Un asesor fiscal taiwanés especializado en expatriación debe intervenir para garantizar la salida del sistema taiwanés, en paralelo al trabajo de Engage en lo que respecta a Andorra.

El hogar permanente y la segunda residencia

Un ciudadano taiwanés que conserve una propiedad inmobiliaria en Taipéi o Kaohsiung a título personal corre un riesgo: la administración taiwanesa podría considerar dicha propiedad como su domicilio permanente, lo que mantendría su vínculo de residencia fiscal. La solución pasa por aportar dicho inmueble a una sociedad, alquilarlo a terceros o venderlo, de modo que ya no se disponga de una vivienda a título personal en Taiwán.


IV. La planificación patrimonial para un ciudadano taiwanés en Andorra

El holding andorrano es la pieza clave de la estructura para prácticamente todos los perfiles patrimoniales significativos. Cumple varias funciones a la vez: satisfacer la obligación de inversión para la residencia pasiva, consolidar el centro de intereses económicos en Andorra, optimizar los flujos de dividendos y preparar la transmisión sin derechos de sucesión.

El holding patrimonial frente al holding puro del artículo 38

En la legislación andorrana coexisten dos regímenes de sociedades holding. La sociedad holding patrimonial general puede poseer cualquier tipo de activos —participaciones en sociedades, inmuebles, activos financieros— y tributa al 10 % del impuesto sobre sociedades por sus beneficios. La sociedad holding pura del artículo 38 limita su actividad a la tenencia de participaciones en sociedades (sin inmuebles en propiedad directa ni activos financieros propios). A cambio, se beneficia de una exención total sobre los dividendos recibidos de las filiales y sobre las plusvalías por la enajenación de participaciones, siempre que la filial esté sujeta a un impuesto de al menos el 5 % en su país de origen, o que exista un convenio fiscal entre dicho país y Andorra.

En el caso de un ciudadano taiwanés cuyas filiales estén sujetas al impuesto de sociedades taiwanés del 20 %, el requisito de tributación mínima del 5 % se cumple con creces. Por lo tanto, se puede optar por la sociedad holding pura del artículo 38, lo que elimina cualquier tributación andorrana sobre los dividendos repatriados desde Taiwán. A falta de un convenio fiscal, la retención en origen sobre los dividendos taiwaneses pagados a una sociedad andorrana depende de la legislación interna taiwanesa: asciende al 21 % para las sociedades no residentes (frente al 5 % en el marco del convenio franco-andorrano). Este punto es fundamental: la interposición de una estructura intermediaria en un país vinculado tanto a Taiwán como a Andorra puede reducir esta carga fiscal, pero ello requiere un análisis exhaustivo caso por caso.

La autorización de inversión extranjera (AIE)

Todo ciudadano extranjero que desee constituir una sociedad andorrana y poseer más del 10 % del capital debe obtener previamente una autorización de inversión extranjera (AIE) del Gobierno andorrano. Esta autorización es necesaria para la constitución inicial de la sociedad y para cada ampliación de capital posterior. Sin ella, la suscripción de participaciones sociales es jurídicamente imposible. El plazo para obtenerla es de entre cuatro y seis semanas aproximadamente. Excepción: un ciudadano que ya sea titular de un permiso de residencia andorrano está exento de la AIE para las inversiones no inmobiliarias. Esta es una razón más para iniciar los trámites de residencia con carácter prioritario, ya que simplifican todos los pasos posteriores.

En el ámbito inmobiliario, la AIE sigue siendo obligatoria incluso para los residentes, independientemente de su antigüedad en el país. Un detalle práctico importante: en Andorra, la autorización de inversión inmobiliaria nunca se incluye como condición suspensiva en los contratos de compraventa preliminares —el vendedor no lo aceptaría—. Por lo tanto, la AIE debe obtenerse antes de firmar el contrato preliminar, y no después.

La apertura del sector bancario: un paso decisivo

Los tres bancos andorranos (Creand, Andbank, MoraBanc) aplican rigurosos procedimientos de diligencia debida a los fondos procedentes de Asia. Un ciudadano taiwanés debe preparar un expediente sobre el origen de los fondos especialmente documentado: historial de actividades profesionales, cuentas de resultados de las empresas taiwanesas de los últimos cinco años, extractos bancarios, declaraciones fiscales taiwanesas y explicaciones de cada fuente de flujo significativo. El proceso de apertura puede durar entre cuatro y ocho semanas, y condiciona todo el resto de la operación. Es imprescindible abrir una cuenta bancaria andorrana lo antes posible.

La transmisión patrimonial: la ventaja estructural de Andorra

Andorra no aplica ningún impuesto sobre sucesiones ni donaciones. Esto supone una ventaja estructural considerable para las familias taiwanesas con patrimonio, acostumbradas a una tributación sucesoria que puede alcanzar el 20 %. La estrategia recomendada consiste en donar la nuda propiedad de las participaciones del holding andorrano a los hijos, conservando los padres el usufructo. Estos últimos perciben los dividendos y conservan el control de la estructura durante su vida. A su fallecimiento, los hijos se convierten en propietarios plenos sin que se aplique ningún impuesto de sucesiones en Andorra. No obstante, conviene analizar la fiscalidad sucesoria aplicable en el país de residencia de los herederos en el momento del fallecimiento; si estos residen en un país que grava las sucesiones sobre los activos extranjeros recibidos, se impone una especial vigilancia.


¿Qué estrategia se adapta mejor a tu perfil?

Empresario tecnológico taiwanés

Sostenimiento del artículo 38

Empresa taiwanesa rentable, con importantes ingresos por dividendos. El holding puro según el artículo 38 elimina el impuesto sobre sociedades andorrano sobre los dividendos recibidos. El IRPF personal sigue teniendo un límite máximo del 10 %. El principal reto es la gestión de la retención en origen taiwanesa, al no existir convenio.

Grupo familiar con presencia en varios países

Residencia con proyección internacional

Filiales en Taiwán, Hong Kong, Singapur o Europa. La residencia con proyección internacional permite dirigir el grupo desde Andorra (3 meses al año) a través de un holding central. Andorra se convierte en el centro fiscal del grupo internacional.

Inversor patrimonial

Vivienda pasiva

Cartera financiera, participaciones minoritarias, sector inmobiliario. Basta con una residencia pasiva de tres meses al año. El seguro de vida andorrano puede constituir la inversión obligatoria de 1 millón de euros, al tiempo que permite gestionar el patrimonio financiero.

Familia con hijos

Desmembramiento de un holding

Educación internacional andorrana, transmisión sin derechos de sucesión, donación de la nuda propiedad a los hijos. El holding andorrano desmembrado es el vehículo más eficaz para este perfil.


Caso práctico ficticio

Wei-Ling, de 47 años — fundadora de una empresa taiwanesa de SaaS

40 % Tipo marginal del IR en Taiwán
10 % Límite máximo del IRPF en Andorra
0 % Impuesto de sucesiones (línea directa)
3 meses Asistencia mínima al año

Wei-Ling dirigía desde Taipéi un grupo de SaaS B2B con filiales en Singapur y Europa. En 2025, sus ingresos por dividendos superaron los 600 000 €, lo que supuso un tipo impositivo efectivo del 38 % en Taiwán. Su asesor local le recomendó que se informara sobre Andorra. Tras una auditoría realizada por Engage, la opción elegida fue la de una residencia andorrana con proyección internacional, combinada con la creación de un holding puro según el artículo 38, al que aportó sus participaciones en el grupo. La baja del registro de empadronamiento taiwanés y el establecimiento de un domicilio permanente en Andorra aseguraron la salida fiscal. Diez meses después de iniciar los trámites, Wei-Ling es residente andorrana. Su tipo impositivo efectivo global ha bajado al 11 %. «Lo que me costaba creer es que la obligación de estar presente tres meses al año fuera real; pensaba que habría condiciones ocultas. No las hay».

Los 7 pasos para emigrar de Taiwán a Andorra

1

Análisis previo de la situación en Taiwán

Analizar la composición del patrimonio (sociedades, inmuebles, activos financieros), las estructuras existentes y el régimen matrimonial, e identificar las limitaciones específicas del estatuto taiwanés —en particular, el registro familiar (戶籍) y las participaciones en sociedades cotizadas o controladas—. Calcular el impacto fiscal de la salida de la residencia taiwanesa. Esta etapa debe contar con la colaboración de Engage para la parte andorrana y de un fiscalista taiwanés especializado en expatriación.

2

Elección del régimen de residencia andorrano

Se puede elegir entre la residencia pasiva (3 meses al año, 1 millón de euros, sin actividad en Andorra), la residencia con proyección internacional (3 meses al año, 1 millón de euros, actividad relacionada con sociedades extranjeras de su propiedad) o la residencia activa (6 meses al año, plan de negocio aprobado). Para la mayoría de los ciudadanos taiwaneses, la residencia pasiva o con proyección internacional es la opción más adecuada.

3

Preparación previa del expediente de residencia

Reúne toda la documentación antes de la publicación del próximo decreto de cuotas: pasaporte, certificados de antecedentes penales de cada país de residencia de los últimos cinco años, justificantes de ingresos y prueba de alojamiento en Andorra. Engage preparará el expediente completo para presentarlo en las horas siguientes a la publicación; es la única forma de no perder el plazo.

4

Solicitud de autorización de inversión extranjera (AIE) y apertura de una cuenta bancaria

Iniciar el proceso de la AIE al mismo tiempo que el expediente de residencia para evitar retrasos en cadena. Al mismo tiempo, abrir la cuenta bancaria en Andorra —el proceso de diligencia debida sobre los fondos taiwaneses es largo: hay que prever entre cuatro y ocho semanas y preparar un expediente exhaustivo sobre el origen de los fondos (balances de los últimos cinco años, declaraciones fiscales taiwanesas, historial de movimientos).

5

Constitución de la sociedad holding andorrana y aportación de títulos

Constituir la sociedad andorrana (SLU o SL), designar los órganos de gobierno y proceder a la aportación de los títulos de las sociedades taiwanesas o de los activos financieros designados. La aportación debe ser valorada por un contable público; el valor fijado determina la base imponible de la inversión obligatoria e influye en las posibles cuestiones fiscales a la salida en el lado taiwanés. El plazo de constitución es de dos a cuatro meses.

6

Baja del registro de hogares de Taiwán y formalización de la salida fiscal

Proceder a la baja del registro civil (遷出戶籍) en el ayuntamiento correspondiente de Taiwán. Coordinarse con el asesor fiscal taiwanés para asegurarse de que la fecha de salida a efectos fiscales quede documentada y de que todas las declaraciones fiscales taiwanesas pendientes estén debidamente liquidadas. Establecer simultáneamente el domicilio permanente en Andorra: contrato de alquiler o escritura de compraventa, cuenta bancaria principal, médico de cabecera, inscripción en los servicios locales.

7

Presentación de la solicitud de residencia y obtención del NIA

Presentación de la solicitud ante el Servicio de Inmigración de Andorra. Asignación del NIA (Número de Identificación Administrativa) y, posteriormente, del NIF fiscal. La renovación se produce dos años después de la obtención inicial, y exige demostrar un flujo de aproximadamente 50 000 € al año en una cuenta andorrana. Es imprescindible prever este flujo desde el primer año. Plazo total del procedimiento: de 8 a 14 meses, según la complejidad del expediente.


Calendario orientativo

M–12 a M–9
Auditoría patrimonial y fiscal (Taiwán + Andorra). Elección del régimen fiscal. Preparación previa del expediente de residencia. Puesta en marcha de la AIE.
M–9 a M–6
Apertura de una cuenta bancaria en Andorra (diligencia debida de fondos taiwaneses). Constitución de la sociedad holding andorrana. Valoración de los títulos que se van a aportar.
De M–6 a M–3
Aportación de títulos al holding. Establecimiento de una residencia permanente en Andorra. Garantización de la salida fiscal de Taiwán con la ayuda de un asesor fiscal local.
De M–3 a M
Baja del registro civil de Taiwán. Presentación de la solicitud de residencia. Reconocimiento médico en Andorra.
M a M+3
Obtención del permiso de residencia. Realización de la inversión obligatoria de 1 millón de euros en un plazo de 6 meses. Asignación del NIA y del NIF.
M+24
Primera renovación de la tarjeta de residencia. Justificar un movimiento de 50 000 € al año en una cuenta andorrana. Comprobar el cumplimiento del requisito de presencia mínima.

Errores que hay que evitar a toda costa

Error n.º 1: confundir la residencia administrativa con la residencia fiscal

Obtener la autorización de residencia pasiva andorrana no basta para dejar de tener la residencia fiscal en Taiwán. Las condiciones de la residencia fiscal andorrana (seis meses de presencia o centro de intereses económicos) deben cumplirse de forma independiente. Un ciudadano taiwanés que solo pase tres meses en Andorra sin haber constituido allí su sociedad de cartera deberá acreditar su centro de intereses económicos andorrano por otros medios.

Error n.º 2: No darse de baja del registro de hogares de Taiwán

El registro civil (戶籍) es un indicador de la residencia fiscal presunta en Taiwán. No dar de baja este registro puede dar lugar a una doble residencia fiscal, incluso si se cumplen todos los requisitos andorranos. La coordinación entre el asesor fiscal taiwanés y el equipo andorrano en este aspecto es fundamental.

Error n.º 3: subestimar la retención en origen de Taiwán sobre los dividendos

A falta de un convenio fiscal entre Taiwán y Andorra, la retención en origen taiwanesa sobre los dividendos pagados a una sociedad extranjera no residente puede alcanzar el 21 %. Este impacto fiscal debe tenerse en cuenta al calcular la rentabilidad de la estructura. La interposición de una estructura intermediaria en un país vinculado a Taiwán por un convenio puede reducir este tipo, pero requiere un análisis específico.

Error n.º 4: esperar a estar «listo» antes de dar los primeros pasos

Las cuotas de residencia andorranas se agotan sin previo aviso. Una solicitud preparada con seis meses de antelación puede presentarse en las horas siguientes a la publicación de un decreto. Una solicitud que se inicie tras la publicación del decreto casi siempre llega demasiado tarde. La preparación previa de la solicitud es la única estrategia fiable.

Error n.º 5: abrir la cuenta bancaria en Andorra demasiado tarde

La diligencia debida sobre los fondos procedentes de Taiwán es especialmente rigurosa. Los bancos andorranos exigen un historial fiscal y bancario de cinco años, justificantes detallados de cada movimiento significativo y pueden volver a ponerse en contacto para plantear preguntas adicionales. Lo mínimo es iniciar este proceso seis meses antes de que sea necesario.

Error n.º 6: constituir una sociedad holding andorrana sin actividad real

Una sociedad holding andorrana debe demostrar que lleva a cabo una actividad real y realiza inversiones para no ser calificada de «sociedad ficticia». Cuentas bancarias andorranas activas con movimientos de fondos, una contabilidad llevada a nivel local, juntas generales documentadas: la sustancia es una obligación, no una mera formalidad.


Los ciudadanos taiwaneses presentan un perfil de expatriación estructuralmente favorable para Andorra: una elevada fiscalidad en el país de origen, un patrimonio compuesto principalmente por títulos de sociedades que pueden aportarse a un holding, la ausencia de derechos de sucesión a la llegada y flexibilidad en cuanto a la presencia física gracias al requisito de tres meses de presencia mínima. La principal dificultad —la ausencia de un convenio fiscal bilateral— exige una estructuración rigurosa, pero es gestionable con los socios adecuados. Engage domina estos expedientes y cuenta con la red de corresponsales locales (Taiwán, Asia, Europa) necesaria para coordinar todos los aspectos.

Tu traslado de Taiwán a Andorra comienza con una evaluación

Estructura actual, activos en Taiwán, composición familiar, objetivos de transmisión: cada perfil es diferente. Nuestros expertos analizan su situación y le proponen la estrategia más adecuada, desde la preparación previa del expediente de residencia hasta la optimización fiscal de su grupo.

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Preguntas frecuentes — Expatriación de Taiwán a Andorra

¿Puede un ciudadano taiwanés obtener la residencia en Andorra?

Sí. Los ciudadanos taiwaneses tienen acceso a los mismos regímenes de residencia que el resto de ciudadanos no andorranos: residencia pasiva, residencia con proyección internacional y residencia activa. Las condiciones son idénticas: inversión de 1 millón de euros para la residencia pasiva, depósito AFA de 50 000 €, seguro médico privado y antecedentes penales limpios. No existe un visado específico para los ciudadanos taiwaneses, ni restricciones particulares relacionadas con la nacionalidad.

¿Supone la ausencia de un convenio fiscal entre Taiwán y Andorra un obstáculo insuperable?

No, pero requiere una estructuración más rigurosa. La ausencia de convenio significa que la retención en origen taiwanesa sobre los dividendos pagados a un holding andorrano se rige por la legislación interna de Taiwán (hasta un 21 %). Este fricción debe calcularse y preverse en la estructuración. Existen soluciones: la interposición de una estructura intermediaria en un país vinculado a Taiwán mediante un convenio, o la optimización de la naturaleza de los flujos (prima de emisión en lugar de dividendos, según las situaciones). La complejidad es manejable, pero refuerza la necesidad de un asesoramiento especializado.

¿Qué ocurre si conservo una propiedad inmobiliaria en Taiwán?

Una propiedad inmobiliaria que se mantenga a título personal en Taiwán puede ser considerada por la administración taiwanesa como una vivienda habitual, lo que podría mantener un vínculo de residencia fiscal en Taiwán. La solución recomendada es transferir dicha propiedad a una sociedad (evitando así disponer de una vivienda propia en Taiwán), alquilarla a terceros o venderla. Un inmueble que se posea a través de una sociedad no constituye un «domicilio» a efectos de la residencia fiscal.

¿Cuánto tiempo hay que pasar en Andorra para mantener la residencia?

Para la residencia pasiva y la residencia con proyección internacional: tres meses al año (90 días como mínimo). La presencia debe estar documentada —billetes de avión, extractos bancarios andorranos, facturas locales— para poder acreditarla en caso de control. Para la residencia activa: un mínimo de seis meses al año. Estos umbrales se entienden como mínimos administrativos para la renovación de la tarjeta de residencia, independientemente de los criterios de residencia fiscal (seis meses o centro de intereses económicos).

¿Puedo aportar mis participaciones en sociedades taiwanesas a mi sociedad holding andorrana?

Sí. La aportación de participaciones de sociedades taiwanesas a un holding andorrano es la estrategia principal recomendada para los ciudadanos taiwaneses. La aportación debe ser valorada por un contable. Las implicaciones fiscales de la aportación por parte de Taiwán (posible tributación de la plusvalía de la cesión) deben analizarse con un asesor fiscal taiwanés. Se requiere la autorización de inversión extranjera (AIE) andorrana antes de que el holding pueda suscribir sus participaciones, salvo que el cliente ya sea residente en Andorra.

¿Qué ocurre con mis hijos si les transmito mi patrimonio desde Andorra?

Andorra no aplica ningún impuesto de sucesiones ni de donaciones en línea directa. La transmisión de participaciones de la sociedad holding andorrana a herederos residentes en Andorra no tiene repercusiones fiscales. Si sus hijos residen en otro país (Francia, Taiwán, Estados Unidos), la fiscalidad sucesoria de dicho país puede aplicarse a los activos recibidos desde Andorra, según la legislación aplicable en el país de residencia del heredero. La donación de la nuda propiedad en vida (con conservación del usufructo) es el mecanismo más eficaz para anticiparse a este riesgo.