¿Cuáles son los mejores países para jubilarse?
Fiscalidad de las pensiones, patrimonio y calidad de vida: la comparativa que sitúa a Andorra a la cabeza
A tener en cuenta: las clasificaciones dirigidas al público general sobre los mejores países para jubilarse se basan en el coste de la vida y el clima. Para quienes cuentan con un patrimonio consolidado, lo que marca la diferencia es la fiscalidad sostenible de las pensiones, el ahorro y la transmisión patrimonial. En este ámbito, Andorra combina un impuesto sobre la renta con un tipo máximo del 10 %, la ausencia de impuesto sobre el patrimonio y de derechos de sucesión en línea directa, y un convenio de no doble imposición con Francia en vigor desde 2016.
Elegir entre los mejores países para jubilarse no se reduce a comparar el precio de un café o el número de días de sol. Cerca de 1,2 millones de jubilados franceses ya viven en el extranjero, y esta tendencia se acelera cada año. Pero detrás de la promesa de recuperar el poder adquisitivo se esconde una cuestión más fundamental: cómo se gravarán, año tras año, tus pensiones, tus ahorros y tu patrimonio en el país que elijas. Ahí es donde se marcan las verdaderas diferencias, aquellas que se cuantifican en decenas de miles de euros a lo largo de toda la jubilación.
Esta guía aplica cinco criterios cuantificables (coste de la vida, acceso a la asistencia sanitaria, trámites de residencia, calidad de vida y fiscalidad) a los destinos más mencionados en 2026, y explica a continuación por qué Andorra se impone como referencia cuando está en juego un patrimonio.
Tu plan de jubilación merece un análisis cuantitativo
Fiscalidad de las pensiones, residencia, transmisión patrimonial, cumplimiento normativo bancario: cada situación es diferente. Nuestros expertos comparan tus opciones basándose en cifras adaptadas a tu caso y te acompañan con seguridad en cada paso.
Hacer balance de mi jubilaciónni sucesión directa
» al Fons d'Habitatge
, una localidad con distinción sanitaria situada en el corazón de los Pirineos
¿Por qué cada vez más jubilados se instalan en el extranjero?
Según la Caja Nacional de Seguros de Vejez, más de 1,2 millones de jubilados franceses cobran actualmente su pensión fuera de Francia. El número de pensiones abonadas en el extranjero ha aumentado más de un 30 % en una década, y casi uno de cada cinco trabajadores se plantea marcharse una vez que se jubile. Ya no se trata de un fenómeno marginal, sino de una tendencia de fondo.
Las motivaciones suelen solaparse. Hay algunos factores que se repiten sistemáticamente en los proyectos en los que colaboramos:
- Un mayor poder adquisitivo gracias a un menor coste de la vida.
- Un clima más benigno, ideal para el bienestar diario.
- Una calidad de vida superior: tranquilidad, espacio, entorno.
- Una fiscalidad más favorable sobre las pensiones y el patrimonio.
- Las ganas de vivir una nueva aventura, lejos de la rutina.
Una pareja que gasta 3 200 € al mes en Francia puede vivir cómodamente con entre 1 900 y 2 100 € en varios destinos europeos, lo que supone un ahorro de hasta el 40 % en el presupuesto corriente. Sin embargo, esta ventaja inmediata puede verse mermada, o incluso anulada, por una fiscalidad mal planificada sobre la pensión y el patrimonio. La cuestión fiscal no es algo secundario tras la decisión: la condiciona.
La trampa de basarse únicamente en el razonamiento presupuestario: un coste de la vida un 30 % inferior no compensa una pensión gravada según la escala progresiva local, ni una doble imposición derivada de la ausencia de un convenio fiscal. El punto de referencia adecuado no es el gasto mensual, sino los ingresos netos después de impuestos a lo largo de la jubilación.
Marcharse también implica prever cuáles serán tus derechos sociales. La cobertura sanitaria, el pago de la pensión y la afiliación a la Seguridad Social varían según el país elegido, tal y como recuerda la sección de protección social de France Diplomatie. Elegir el mejor país para la jubilación es, por tanto, una decisión tanto del corazón como de la razón: un marco fiscal atractivo no sustituye a un entorno en el que uno se sienta como en casa, pero sí garantiza la seguridad del proyecto a largo plazo.
Los cinco criterios para identificar los mejores países para jubilarse
Hay cinco criterios que permiten distinguir los mejores países para jubilarse: el coste de la vida, el acceso a la asistencia sanitaria, los trámites de residencia, la calidad de vida y la fiscalidad. Cada uno de ellos merece una evaluación cuantificada, no una simple impresión. Clasificaciones como las de International Living o Retraite Sans Frontières cruzan estos datos cada año: sirven como punto de partida, pero nunca como veredicto definitivo para tu situación particular.
¿Es realmente más bajo el coste de la vida?
Compara tu presupuesto real, no un índice general. Un coste de vida un 30 % más bajo sobre el papel puede reducirse considerablemente en función de tu estilo de vida. Un jubilado que viaja mucho o consume productos importados compensa rápidamente esa diferencia, mientras que alguien que lleva una vida cotidiana local maximiza el ahorro. Las partidas que hay que comparar una por una son: vivienda, alimentación, transporte, ocio y restauración, y servicios personales.
¿Cómo se evalúa el acceso a la asistencia sanitaria?
La salud se convierte en el criterio decisivo a partir de los 65 años. Un clima agradable nunca compensa el hecho de que los hospitales estén lejos o carezcan de equipamiento adecuado. Comprueba, en primer lugar, la cobertura sanitaria local y los plazos de acceso a los especialistas, la existencia de un convenio bilateral con la Seguridad Social francesa, la conveniencia de contratar un seguro médico para expatriados y el estado de las infraestructuras hospitalarias.
Visados y residencia: ¿qué trámites hay que realizar en función de tu situación?
Tu nacionalidad lo cambia todo. Como ciudadano de la Unión Europea, puedes establecerte libremente en Portugal, España o Italia sin necesidad de visado. Fuera de la UE, es obligatorio disponer de un permiso de residencia, y los países terceros suelen exigir una prueba de ingresos regulares. Andorra, que no es miembro de la Unión Europea, se rige por esta segunda lógica: ofrece un permiso de residencia específico para personas que no trabajan en el país, la residencia pasiva, sobre la que volveremos con más detalle.
Clima, seguridad y cultura
La expatriación es un éxito cuando uno se siente a gusto en el día a día. El clima, la seguridad y la afinidad cultural son tan importantes como la fiscalidad. Un idioma accesible y una comunidad de expatriados facilitan la integración: el aislamiento sigue siendo el principal motivo de regreso. Ten en cuenta las horas de sol, la estabilidad política, el estilo de vida local y la proximidad a Francia.
La fiscalidad: el criterio que distingue a los verdaderos ganadores
Es el criterio que más se pasa por alto en las clasificaciones dirigidas al gran público, y el más determinante para un patrimonio ya constituido. Tres preguntas lo resumen: ¿cómo se gravará mi pensión?, ¿se aplicará un impuesto sobre el patrimonio a mis ahorros y a mis bienes?, y ¿pagarán mis herederos el impuesto de sucesiones? Un destino puede resultar barato en el día a día, pero caro desde el punto de vista fiscal. También ocurre lo contrario.
Los mejores países para jubilarse en 2026
Estos son los destinos que más destacan, en comparación con Francia, en cuanto al coste de la vida, la sanidad, el clima y las condiciones de instalación. Este panorama refleja el atractivo cotidiano de cada país. La cuestión fiscal, que se aborda a continuación, cambia las reglas del juego para quienes disponen de un patrimonio.
| País | Coste de la vida en comparación con Francia | Salud | Clima | Instalación |
|---|---|---|---|---|
| Portugal | -30 % | Público: correcto; privado: excelente | Suave, oceánico | Libre (UE) |
| España | -25 % | Público destacado | Mediterráneo | Libre (UE) |
| Italia | -20 % | Público fiel | Mediterráneo al sur | Libre (UE) |
| Grecia | -30 % | Servicio público normal, privado fiable | Mediterráneo | Libre (UE) |
| Panamá | -35 % | De baja calidad | Tropical | Programa «Pensionado» |
| México | -40 % | Privado y asequible | Variado, soleado | Residente temporal |
| Andorra | comparable | Sistema clasificado, proximidad | De montaña, seco | Vivienda pasiva |
Portugal, un destino seguro para los jubilados europeos
Portugal sigue siendo un destino estrella: clima templado, estilo de vida relajado y proximidad (2 horas y media de vuelo desde París). Los ciudadanos de la UE pueden establecerse allí libremente. Sin embargo, el régimen fiscal para los residentes no habituales, que durante mucho tiempo fue emblemático, se ha reformado y ya no existe en su forma histórica: la ventaja fiscal sobre las pensiones ya no es automática y debe evaluarse caso por caso.
España, cercanía y estilo de vida
España combina una ubicación muy cercana, un clima favorable y un sistema sanitario público reconocido como uno de los mejores de Europa. En cuanto a la fiscalidad, sin embargo, las pensiones se gravan según una escala progresiva y en varias comunidades autónomas existe el impuesto sobre el patrimonio, un aspecto que no debe subestimarse en el caso de un patrimonio importante.
Italia y su negativa a reconocer las pensiones extranjeras
Italia resulta atractiva gracias a un régimen fiscal específico: los jubilados que se instalan en determinados municipios del sur (Apulia, Calabria, Sicilia y Cerdeña) se benefician, bajo ciertas condiciones, de un impuesto fijo del 7 % sobre sus ingresos de origen extranjero durante un periodo limitado. El Mezzogiorno ofrece sol, patrimonio y un bajo coste de vida, pero la ventaja es temporal y está sujeta a condiciones.
Grecia, Panamá, México: el factor del coste de la vida
Grecia combina sol y un presupuesto asequible, con un permiso de residencia por inversión para los no europeos. Panamá ofrece el programa «Pensionado», uno de los más generosos del mundo (descuentos en ocio, transporte y servicios, siempre que se disponga de una pensión vitalicia de unos 1 000 USD al mes). México presenta un coste de vida inferior en aproximadamente un 40 % al de Francia. Estos destinos maximizan el poder adquisitivo, pero alejan a los residentes de Francia y plantean cuestiones relacionadas con la cobertura sanitaria y el convenio fiscal.
Lo que el coste de la vida no revela: ninguno de estos destinos combina, como lo hace Andorra, una pensión con una fiscalidad reducida, la ausencia de impuesto sobre el patrimonio, la ausencia de impuestos de sucesión en línea directa y una proximidad inmediata a Francia. Es esta combinación, y no un único criterio, lo que determina la calidad de un país como destino de jubilación para quienes cuentan con un patrimonio consolidado.
¿Por qué Andorra es la mejor opción para una jubilación basada en el patrimonio?
Andorra rara vez aparece en las clasificaciones generales, porque no destaca ni por tener el coste de vida más bajo ni por su clima tropical. Destaca por lo que realmente importa cuando se dispone de un patrimonio: una fiscalidad sostenible sobre los ingresos y la transmisión patrimonial, junto con un entorno de vida seguro a dos horas de Barcelona y a tres horas de Toulouse. Para un jubilado con recursos, el Principado no es un destino más, sino que suele ser la opción más racional.
Una pensión con una tributación reducida
El impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) andorrano tiene un tipo máximo del 10 %, con una franja de ingresos exenta de hasta 24 000 € al año. Para un residente fiscal andorrano, una pensión se grava así a un tipo máximo del 10 %, muy lejos de la escala progresiva francesa o española, que puede superar con creces ese porcentaje. En el caso de una pensión completa, la diferencia fiscal supone un ahorro considerable de capital.
Ni impuesto sobre el patrimonio ni derechos de sucesión en línea directa
Andorra no aplica ningún impuesto sobre el patrimonio. El patrimonio financiero e inmobiliario no está sujeto a impuestos anuales por el mero hecho de poseerlo. La transmisión del patrimonio es igualmente favorable: no existen derechos de sucesión ni de donación en línea directa. Mientras que en Francia se puede aplicar un gravamen de hasta el 45 % sobre una sucesión entre padres e hijos, el Principado permite que el patrimonio se transmita sin este gravamen. Para quienes preparan su jubilación pensando también en sus herederos, este argumento es decisivo.
Un convenio fiscal que garantiza la seguridad de los flujos con Francia
El convenio de doble imposición entre Francia y Andorra entró en vigor en 2016. Este convenio reparte el derecho de imposición entre ambos Estados y evita que una misma renta sea gravada dos veces. Se trata de una diferencia fundamental con respecto a los destinos que carecen de convenio, en los que existe el riesgo de que la pensión sea gravada tanto en el país de origen como en el de acogida. Una lectura detallada de este convenio, especialmente en lo que respecta al tratamiento de las pensiones privadas y públicas, forma parte de los preparativos imprescindibles antes de cualquier traslado.
Un entorno de vida y un sistema sanitario que inspiran confianza
El Principado cuenta con una de las tasas de criminalidad más bajas de Europa, un sistema sanitario que suele ocupar los primeros puestos en las clasificaciones, infraestructuras modernas y cobertura total de fibra óptica. A la hora de jubilarse, la seguridad y la calidad de la asistencia sanitaria son tan importantes como las ventajas fiscales. Andorra cumple ambos requisitos sin que ello implique alejarse de los principales destinos turísticos.
| Criterio fiscal | ★ Andorra | Francia | España | Portugal |
|---|---|---|---|---|
| Tributación de las pensiones | 10 % como máximo | escala de hasta el 45 % | escala de hasta el 47 % | escala salarial, régimen reformado |
| Tramo exento | 24 000 € | descuento limitado | variable | variable |
| Impuesto sobre el patrimonio | Ninguno | IFI en el sector inmobiliario | hasta un 3,5 % | Ninguno |
| Sucesión en línea directa | 0 % | hasta un 45 % | varía según la región | exenta (impuesto de timbre) |
| Convenio fiscal con Francia | Sí, desde 2016 | No procede | Sí | Sí |
La conclusión es clara. Ningún otro país combina una pensión con un límite máximo del 10 %, la ausencia de impuesto sobre el patrimonio y la ausencia de impuestos de sucesión en línea directa. Es precisamente esta combinación la que distingue a Andorra de los demás mejores países para jubilarse, siempre que se disponga de un patrimonio.
Cómo obtener la residencia en Andorra para pasar allí la jubilación
Un jubilado que no trabaja en el país entra dentro de la categoría de residencia pasiva, a veces denominada «residencia sin actividad lucrativa». Está dirigida precisamente a aquellas personas que desean vivir en Andorra de sus pensiones, de los rendimientos de su patrimonio o de sus ahorros, sin ejercer ninguna actividad profesional en el país. Existen varias opciones en función del perfil de cada persona.
Vivienda pasiva (patrimonial)
Para vivir de los ingresos sin tener que trabajar in situ. Se requiere una inversión de 1 000 000 €, de los cuales una parte puede destinarse al Fons d'Habitatge, dedicado a la vivienda.
El Fondo de la Vivienda
Se pueden invertir hasta 400 000 € de la inversión requerida en este fondo público dedicado a la vivienda, que ahora forma parte de las modalidades de acceso a la vivienda pasiva.
Presentación ante la AFA
El procedimiento prevé el depósito de una fianza no reembolsable ante la Autoridad Financiera de Andorra, que se devolverá al finalizar la estancia. Su importe depende de la composición del núcleo familiar.
Asistencia efectiva
La residencia pasiva exige una presencia física mínima en el territorio cada año. No se trata de un simple buzón, sino que supone un verdadero punto de referencia.
Una aclaración que se repite a menudo: a veces se lee que la residencia pasiva andorrana se obtiene con una inversión de 600 000 €. Esta cifra es inexacta. La cantidad de referencia es de 1 000 000 €, de los cuales, a partir de ahora, se pueden destinar hasta 400 000 € al Fons d'Habitatge. Comprobar la cantidad exacta y su desglose antes de comprometer los fondos evita sorpresas desagradables a la hora de presentar la solicitud.
La elección de la opción depende de tu patrimonio, de la composición de tu familia y de tus planes de vida. La residencia pasiva es la opción más natural para un jubilado, pero su puesta en marcha requiere coordinar la inversión, el ingreso en la AFA, la cobertura sanitaria y el seguro, y posteriormente la presentación de la solicitud ante la administración. Una planificación previa evita idas y venidas y posibles retrasos.
Caso práctico: la jubilación de Solveig y Bernard en Andorra
Una pareja de jóvenes jubilados traslada sus pensiones y su patrimonio
Solveig y Bernard, de 63 y 66 años, se marchan de la región de Lyon. Cobran unas pensiones holgadas, cuentan con una cartera de inversiones y un inmueble en alquiler, y quieren, por un lado, optimizar la fiscalidad de sus ingresos y, por otro, preparar la transmisión del patrimonio a sus dos hijos. Portugal, que barajaban por su antiguo régimen fiscal, ya no ofrece la ventaja esperada. España les expone al impuesto sobre el patrimonio. Buscan una solución estable, cercana a Francia y previsible a largo plazo.
Tras realizar una auditoría de su situación, Engage planificó la transición a una residencia pasiva, estructuró la inversión necesaria y la presentación ante la AFA, coordinó la cobertura sanitaria y la apertura de una cuenta bancaria, y analizó el convenio entre Francia y Andorra para garantizar la correcta gestión de cada tipo de pensión. La transmisión se replanteó teniendo en cuenta la ausencia de derechos de sucesión en línea directa.
Estábamos comparando países en función del precio de la cesta de la compra. Nadie nos había explicado cómo cambiaba realmente la fiscalidad de las pensiones y de la sucesión a lo largo de veinte años. Ese cálculo fue lo que lo decidió todo.
Este caso es ficticio y tiene carácter ilustrativo. Cada situación patrimonial y familiar requiere un análisis individualizado, en particular en lo que respecta al importe exacto de la inversión, al tratamiento de las distintas pensiones con arreglo al convenio y a la realidad de la presencia en el territorio.
Los pasos a seguir para disfrutar de una jubilación satisfactoria en el extranjero
Para que la instalación sea un éxito, hay que seguir una serie de pasos en el orden correcto, varios meses antes de la partida. Estos pasos son válidos para cualquier destino y, a continuación, se adaptan en función del país elegido.
Notificar tu salida a la administración tributaria francesa
Informa a tu oficina de Hacienda y gestiona el traslado de tu residencia fiscal, un trámite que condiciona todo lo demás.
Comprobar el pago de tu pensión en el extranjero
Confirma con tus entidades de jubilación las condiciones de pago al país elegido y los documentos justificativos que se exigen.
Leer el convenio fiscal bilateral
Determinar cómo se gravan los distintos tipos de pensiones tanto en Francia como en el país de destino. A falta de un convenio, el riesgo de doble imposición es real. En el caso de Andorra, el convenio de 2016 regula estos flujos.
Organizar tu cobertura sanitaria
Elegir entre el sistema local, un convenio bilateral y un seguro para expatriados. El CLEISS detalla tus derechos en función del país de residencia.
Preparar la documentación para la residencia
En el caso de Andorra, hay que reunir la inversión necesaria, realizar el depósito en la AFA, contratar un seguro médico y presentar los documentos del registro civil, para luego presentar la solicitud de residencia pasiva.
Abrir una cuenta bancaria local
La cuenta sirve para ingresar los ingresos y pagar los gastos corrientes. Entre las entidades que operan en Andorra se encuentran, entre otras, Andbank, MoraBanc y Creand.
Pruébalo antes de comprometerte: una estancia de varias semanas, a ser posible fuera de la temporada turística, te permite conocer la vida cotidiana real de un destino (clima, servicios, vida local) antes de tomar cualquier decisión irreversible.
Errores que hay que evitar
Decidir basándose únicamente en el coste de la vida
Un presupuesto mensual más bajo puede ocultar una pensión muy gravada y una sucesión costosa. El indicador adecuado es la renta neta después de impuestos a largo plazo, no el gasto corriente.
No tener en cuenta el convenio fiscal
Establecerse en un país que no tenga un convenio de doble imposición con Francia supone que la pensión pueda estar sujeta a tributación en ambos Estados. Comprobar la existencia y el contenido del convenio es fundamental para la viabilidad del proyecto.
Basarse en un importe de residencia erróneo
En el caso de Andorra, la inversión de referencia para una vivienda pasiva es de 1 000 000 €, de los cuales hasta 400 000 € deben destinarse al Fons d'Habitatge, y no 600 000 €. Comprometer fondos basándose en una cifra inexacta retrasa o bloquea el trámite.
Pasar por alto la presencia efectiva
La residencia pasiva andorrana supone una presencia física mínima en el territorio. Considerarla como un domicilio ficticio debilita su estatus y su interés fiscal.
Comparar siete países en función de cinco criterios resulta abrumador cuando se trata de la propia situación patrimonial y familiar. Acompañamos a jubilados y futuros jubilados que desean una opción clara, coherente y sostenible a largo plazo. El proceso siempre comienza con el mismo diagnóstico: calcular los ingresos netos y la transmisión del patrimonio, país por país, antes de iniciar cualquier trámite.
Para profundizar en el tema
¿Estás listo para elegir el mejor país para tu jubilación?
Fiscalidad de las pensiones, residencia pasiva, sucesión, cobertura sanitaria: nuestros expertos comparan tus opciones basándose en cifras adaptadas a tu caso y te acompañan con seguridad en cada paso de tu instalación.
Concertar una cita con un expertoPreguntas frecuentes sobre los mejores países para jubilarse
¿Cuáles son los mejores países para jubilarse en 2026?
Todo depende de tus prioridades. En cuanto al coste de la vida, México, Panamá y Portugal ocupan los primeros puestos. En cuanto a la calidad de la asistencia sanitaria, España y Portugal gozan de buena reputación. Pero para un patrimonio ya consolidado, lo que marca la diferencia es la fiscalidad sostenible: Andorra combina una pensión gravada con un máximo del 10 %, la ausencia de impuesto sobre el patrimonio y de derechos de sucesión en línea directa, y un convenio fiscal con Francia, todo ello a dos horas de Barcelona.
¿Cómo se gravan las pensiones en Andorra?
Para un residente fiscal andorrano, las pensiones están sujetas al impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), con un tipo máximo del 10 %, y una franja de renta exenta de hasta 24 000 € al año. El reparto exacto de la competencia tributaria entre Francia y Andorra depende de la naturaleza de la pensión (privada o pública) y se evalúa con arreglo al convenio de doble imposición vigente desde 2016.
¿Cuánto hay que invertir para construir una vivienda pasiva en Andorra?
El importe de referencia es de 1 000 000 €, de los cuales, a partir de ahora, se pueden destinar hasta 400 000 € al Fons d'Habitatge, dedicado a la vivienda. La cifra de 600 000 €, que a veces se menciona, es inexacta. A esta inversión se suma un depósito sin intereses en la Autoridad Financiera de Andorra, que se devuelve al finalizar la residencia y cuyo importe depende de la composición del núcleo familiar.
¿Existen impuestos de sucesión en Andorra?
No. Andorra no aplica impuestos de sucesiones ni de donaciones en línea directa, es decir, entre padres e hijos. Se trata de una diferencia importante con respecto a Francia, donde la transmisión entre familiares puede gravarse hasta un 45 %. Junto con la ausencia de impuesto sobre el patrimonio, esta norma convierte al Principado en un marco idóneo para preparar la jubilación pensando en la transmisión del patrimonio.
¿Es necesario un convenio fiscal para evitar la doble imposición?
Sí, es fundamental. Sin un convenio de doble imposición entre Francia y el país de acogida, su pensión podría estar sujeta a doble imposición. Francia y Andorra están vinculadas por un convenio que entró en vigor en 2016, el cual distribuye el derecho a gravar y garantiza la seguridad de los flujos. Comprobar la existencia y el contenido de este convenio es fundamental para la viabilidad financiera de cualquier proyecto de jubilación en el extranjero.
¿Cuánto se puede ahorrar al mudarse al extranjero para pasar la jubilación?
Solo en cuanto al coste de la vida, una pareja que gasta 3 200 € al mes en Francia puede vivir con entre 1 900 y 2 100 € en varios destinos, lo que supone un ahorro de hasta el 40 %. Pero el ahorro más duradero proviene de la fiscalidad: una pensión gravada al 10 % en lugar de un régimen progresivo y una transmisión sin derechos de sucesión en línea directa suponen un capital conservado mucho mayor a lo largo de toda la jubilación.
¿Es Andorra un país seguro y bien equipado para los jubilados?
Sí. El Principado cuenta con una de las tasas de delincuencia más bajas de Europa, un sistema sanitario que suele obtener buenas valoraciones, infraestructuras modernas y cobertura total de fibra óptica. Su ubicación en el corazón de los Pirineos, a unas dos horas de Barcelona y a tres horas de Toulouse, permite estar cerca de Francia y, al mismo tiempo, disfrutar de un entorno de montaña seguro.



